Dec 24 2009
La impotencia sexual o disfunción eréctil peneana, últimamente en boca de todos por la aparición de la Viagra, puede definirse como la incapacidad para conseguir una erección que posibilite el coito.
La erección es un complejo fenómeno de Impotencia Sexual, determinado por la acumulación de sangre en el pene. Este órgano dispone de unos cuerpos cavernosos que, a modo de esponjas, están rellenos de celdillas. A través de las arterias les llega sangre que, en condiciones normales, es evacuada por el sistema venoso, Impotencia Sexual. Cuando el flujo de entrada de sangre y salida son similares y equilibrados, el pene se encuentra en situación de flacidez. Con los estímulos que activan el deseo sexual, las arterias y cuerpos cavernosos se relajan, entra más sangre y las venas son comprimidas contra las cubiertas del pene, Impotencia Sexual.
Esto impide el retorno venoso; así, entra mucha más sangre de la que sale y el pene adquiere volumen y consistencia hasta llegar a la fase de rigidez que hace posible una relación sexual completa y satisfactoria, Impotencia Sexual. Una vez que se produce la eyaculación, Impotencia Sexual, o a veces sin llegar a ella, el músculo liso de los cuerpos cavernosos y de las arterias se contrae permitiendo el vaciamiento de los mismos y alcanzando el pene nuevamente su tamaño habitual, Impotencia Sexual.
Este proceso es Impotencia Sexual, en realidad, más complejo de lo que la somera descripción anterior podría dar a entender. Intervienen en él muchos factores: estímulos visuales, táctiles, psicógenos, cardiovasculares, hormonales,… La erección es, pues, un proceso delicado que puede verse inhibido por muchas circunstancias. En ocasiones, incluso mantener la erección inicial puede resultar difícil, Impotencia Sexual.


