Aug 13 2010
Al momento de intentar definir en concreto lo que entendemos por impotencia erectil, solemos encontrar diferentes apreciaciones y conceptualizaciones por parte de los especialistas y entendidos en este tipo de afecciones sexuales propias del sexo masculino. Ahora bien, ¿que es la impotencia erectil? ¿Por qué muchos teóricos la llaman disfunción?
Para intentar responder a este tipo de preguntas sobre las diferentes nomenclaturas que se le atribuyen a la impotencia erectil, es preciso hacer un poco de historia. En el lenguaje médico se utiliza el término “impotencia erectil” como alternativa a “disfunción eréctil”. Con este término se quiere indicar que existe un trastorno funcional (eso quiere decir “dis-función”) del mecanismo de la erección. No obstante, además de esta equiparación con impotencia erectil, la más típica, cabe señalar que bajo la expresión “disfunción eréctil (DE)”, pueden incluirse, en principio, otros trastornos que condicionan una disfunción en el acto sexual.
Kilmann y Auerbach, entienden por impotencia erectil el que un hombre sea incapaz de lograr o mantener su erección el tiempo suficiente como para poder realizar el coito y después eyacular, en por lo menos el 75% de las ocasiones. Por otro lado, la tradicional impotencia erectil que realizaron Master y Jonson, en 1970 asegura que un hombre es impotente cuando no es capaz de conseguir una erección de calidad suficiente como para alcanzar con éxito una relación de coito.
Kaplan por su parte considera la impotencia erectil se da cuando el hombre no consigue alcanzar la erección en el 25% de sus contactos sexuales. Como podemos observar, las diferencias entre los distintos autores son notables ya que los dos primeros relacionan siempre la potencia al coito y a la eyaculación y Helen Kaplan habla solo de erección.


